DE LA EXPECTATIVA A LA PREDISPOSICIÓN

PIENSA EN GRANDE EN VEZ DE A LO GRANDE Tenemos el don de generar expectativas desde que nacemos y muchas veces éstas nos trastocan nuestro estado de ánimo y hacen que algo bueno no nos parezca tan bueno o que algo malo no lo sea del todo. El caso es que después de observar cómo a gente que quieres una gran expectativa le ha frustrado o no le ha permitido disfrutar como merece de ciertos acontecimientos en su vida, he llegado a la conclusión de que podíamos desplazar un poco esas expectativas y potenciar el valor de una buena predisposición. Las necesidad de generar expectativas puede que vaya ligada a esa adicción que tenemos por la adrenalina de experimentar cosas nuevas constantemente y que nos mantiene más que vivos, pero no podemos convertirnos en yonquis de la novedad ni de esperar siempre grandes sucesos. El síndrome de abstinencia que se produce cuando las circunstancias que nos rodean no acompañan a la novedad constante o cuando algo no cumple con l...